‘Ready Player One’ [Ernest Cline, 2011]

 

ReadyPlayerOne

 

Sinopsis

En un futuro cercano, el popular juego de realidad virtual Oasis ofrece una alternativa al deprimente mundo real. Tras la muerte de su creador, James Halliday, se desvela que hay un Huevo de Pascua escondido en alguna parte. Wade, un joven en el juego y las aficiones del creador, está dispuesto a conseguir la recompensa para quien consiga el huevo: la enorme herencia de Halliday.

 

Comentarios

 

Hacerse mayor es una mierda. Una de las cosas pueden hacerte sentir mejor cuando ya superas los 30 es pensar que, en comparación con un jovenzuelo, tú has vivido mucho más y por tanto sabes más cosas. Quizás no puedas presumir de cultura académica, pero seguro que en cultura popular no hay quien te supere, y menos lo hará alguien con la mitad de años que tú. Has vivido en primera persona parte de esa cultura en el momento que ocurría. Has dedicado horas y horas a películas, dibujos, cómics, videojuegos… y eso ningún joven podrá decirlo jamás (no podrá hacerlo con la cultura de tu infancia, pero probablemente lo hará con la suya propia cuando se haga mayor).

Esta absurda sensación de superioridad (absurda si se piensa que cualquier aspecto de la cultura popular se puede experimentar en cualquier momento, y más ahora que tenemos acceso como nunca a toda la música, literatura y cine que queramos de cualquier época) en mi opinión es la mejor explicación para la moda de la cultura ochentera en el cine o la literatura. Hay otras explicaciones, como que es más fácil entender lo que ya conoces, que tomarte la molestia de entender algo nuevo. Te has hecho mayor y ya no tienes todo ese tiempo para leer sagas enteras de fantasía o jugar a RPG’s interminables. Las nuevas sagas de películas o juegos te resultan desconocidas, pero entonces ves que han hecho una nueva película de Blade Runner, o de cualquier otra de la películas de toda la (tú) vida, y sientes que es algo que controlas. Además, y como último motivo, a todas esas cosas de tu infancia asocias buenos recuerdos. Así funciona la nostalgia: las cosas de tu infancia no son mejores o peores que las de ahora, pero son aquellas las que te hicieron feliz a ti de pequeño.

Ready Player One es probablemente el ejemplo menos disimilado de esta nueva moda por la nostalgia ochentera. No creo que el autor sea un oportunista, pero hay que reconocer que el libro llega en el mejor momento, seguida de una (probablemente muy rentable para el autor) película dirigida ni más ni menos que por uno de los mayores responsables de esa cultura popular que se homenajea en el libro: Steven Spielberg. Las reminiscencias ochenteras de Super 8 (2011) o Stranger Things (2016) funcionan, así que una película de Ready Player One, máxima apología de la cultura nerd de esa década, tenía que funcionar necesariamente. Sea oportunista o no, Ready Player One tiene tal densidad de referencias a la cultura popular que seguro satisface a los más nostálgicos, pero que puede sobresaturar al resto. Y ese es precisamente mi mayor problema con la novela. A veces parece una mera recopilación de referencias culturales. Es famosa al regla para escritores, o los que pretenden serlo, de que es preferible mostrar en lugar de contar. En las primeras páginas el autor cuenta y cuenta la vida de Halliday, su infancia y sus logros, sin que realmente avance la acción. Me resultó un poco tedioso la densidad de referencias  a juegos, películas y series de televisión. Es como si Cline hubiese querido nombrarlas todas y quitarse el trabajo de encima antes de continuar con la historia propiamente.

James Halliday, creador del juego de realidad virtual OASIS y amante de la cultura popular de los ochenta, produce una fascinación sobrenatural sobre todos los jugadores, especialmente sobre el protagonista Wade. Tal es la veneración, que Wade ha jugado todo lo jugable (repetidas veces), ha visto todo lo visible (repetidas veces) y ha leído todo lo leíble (sí… también más de una vez). Eso resulta de lo más inverosímil incluso para alguien que realmente haya vivido su infancia en esa década. Sencillamente no hay tiempo suficiente para aprender todo eso, si además tienes que dormir, comer, ir a la escuela, o hacer cualquier otra cosa que no sea eso. Y aunque fuese matemáticamente posible disponer de ese tiempo, el cerebro humano no es un disco duro en el que se almacenan datos que están disponibles intactos en el momento que los necesites, años después de adquirirlos. Las cosas se olvidan, los recuerdos se tergiversan y las habilidades con los videojuegos se pierden.  En resumen, o asumimos que es una enorme casualidad que las pruebas que debe superar Wade son sobre aquellas cosas que mejor se le dan (películas que ha visto cientos de veces, juegos que ha dominado….), o su capacidad de aprendizaje está fuera de lo humanamente concebible. Si la respuesta es la segunda opción, eso me conduce a mi segundo problema con esta novela. Wade es demasiado bueno en todo. Todo héroe debe tener su Kryptonita. Por supuesto hay momentos en los que las cosas se le ponen cuesta arriba, pero a mi parecer es demasiado bueno, imbatible desde el principio. No hay superación en su personaje: empieza siendo el mejor.

 

RPO_1

Ready Player One’ (by shaose)

 

Una vez la historia avanza y la carrera por el huevo se acelera, reconozco que la lectura es entretenida. Como puntos a favor destacaría que obviamente se aprende mucho sobre videojuegos y demás, sobre todo si uno es curioso e investiga por su cuenta, como hice en un par de ocasiones. Muchas de las referencias eran nuevas para mí, y me resulto interesante conocer, por poner un ejemplo, acerca del juego basado en texto Zork y su analizador de sintáctico, muy sofisticado para la época. Hay muchas otras referencias a los juegos y películas, tantas que seguramente muchos lectores reconocerán alguna, y si eso despierta algo de nostalgia, supongo que convierte la novela en algo más atractiva. Pero incluso si todas las referencias son desconocidas, el libro es entretenido y siempre existe la opción para el curioso de informarse por su cuenta.

Parece que el balance entre comentarios negativos y positivos está muy desequilibrado a favor de los primeros, pero es que realmente no se me ocurre nada más positivo que lo anterior. Por supuesto es uno de esos libros en los que la experiencia depende mucho de la expectativa (los libros más reconocidos a menudo reciben peores críticas porque se espera mucho de ellos, y de paso, lo mismo es aplicable a las películas). Sin duda, no defraudará a los que recuerden con nostalgia buena parte de las referencias que ahí aparecen. Para el resto, simplemente es una aventura entretenida.

 

Valoración: 3/5

Más información: Goodreads


Para más críticas de libros o cine de ciencia ficción visita la colección: Sobre la Ciencia Ficción

Anuncios

¿Qué te parece?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: