Cómo sobrevivir a una caída en una nave espacial

 

Lo genial de leer ciencia ficción (o de verla en el cine, para el caso) son los ejemplos ocurrentes que plasman los autores de algún hecho científico. Y además esos ejemplos me dan pie a explicarlos aquí de una forma más amena que si lo hiciera solo con teoría y ecuaciones. En la novela que estoy leyendo, ‘Espacio Revelación’, una de las protagonistas sobrevive a una caída libre en una nave espacial de una forma muy inteligente, utilizando su ingenio, y por supuesto, un poco de mecánica clásica.

 

Todo depende de cómo lo mires

Lo primero que hay que recordar sobre la posición (y la velocidad y la aceleración) es que es una magnitud relativa. Eso quiere decir que el “dónde está algo” (o lo “rápido que va”) depende de la referencia respecto a la que estemos midiendo su posición. Una referencia puede entenderse como unos puntos que no se mueven los unos respecto a los otros. Por ejemplo, los puntos de una habitación, si no se mueven entre sí, forman parte de la referencia “habitación”. Si el lector de estas líneas se encuentra en una habitación, seguramente esté quieto si mide su velocidad usando la referencia “habitación” (a no ser que le guste leer blogs bailando. No estoy aquí para juzgar a nadie).

Esto sería así (lo de que esté quieto respecto a la habitación) incluso si la habitación fuese un camarote de un tren en marcha. Sentados en un camarote, estamos quietos respecto al tren, pero este no lo está respecto a una referencia distinta a “habitación, como lo es la referencia “Tierra”. Para un observador quieto en la referencia “Tierra”, viendo el tren pasar, nos estaríamos moviendo. Y al mismo tiempo, para nosotros ese observador tampoco está quieto respecto a nuestra referencia “habitación”.

Lo mismo sucede en una caída libre. Si cayéramos desde un avión por ejemplo, como un paracaidista, tan cierto sería que nos acercamos al suelo a una cierta velocidad respecto a la referencia “Tierra”, como que es el suelo el que se acerca a nosotros, que estamos quietos respecto a nuestra propia referencia. Esto puede resultar chocante, puesto que estamos acostumbrados a medir las velocidades siempre respecto a “Tierra”, pero el fenómeno no cambia, solo la forma de medir las velocidades.

 

caida_libre

El movimiento depende de la referencia respecto al cual se mida

 

Gravedad y aceleración

Cuando caemos, como en el ejemplo del paracaidista de antes, nuestra velocidad (respecto a “Tierra”) aumenta cada segundo que pasa, es decir, que aceleramos. Pero hay otras situaciones en las que también notamos una aceleración, no solo en una caída libre. La más cotidiana probablemente es la aceleración que notamos cuando, estando dentro de un coche, este frena, acelera, o cambia de dirección. Mientras el coche viaja a velocidad constante y en línea recta, nuestra velocidad es la misma que la del coche, y por tanto nuestra velocidad en la referencia “Coche” es cero. Si el coche frena (disminuye su velocidad respecto a “Tierra”), nuestra tendencia, si no hay una fuerza que lo impida, es la de continuar con el movimiento que llevábamos. Es decir, que en el instante de frenada (antes de que los cinturones, por ejemplo, nos paren) aceleramos respecto al coche hacia adelante. Aunque visto desde fuera solo nos seguimos moviendo como siempre, y es el coche el que frena y se choca con nosotros, como cuando haces una conga y el de delante se para (no sé por qué se me a ocurrido este ejemplo…). Es decir, que notamos una aceleración porque la referencia en la estamos y respecto la que medimos nuestra velocidad, el coche, ha cambiado su velocidad respecto a “Tierra”.

En resumen, se puede imitar la aceleración que sufrimos cuando caemos simplemente acelerando el lugar en el que estamos. Si un coche acelera hacia adelante con la misma aceleración con la que caemos (unos 9.8 m/s^2), notaríamos la misma aceleración hacia la parte de atrás del coche que si hubiera gravedad. Desconozco cual es el método particular que se utiliza en la novela, pero eso no es lo importante. Lo importante es que estar en un sitio que acelere o cambie de orientación, produce en esa referencia una aceleración que puede imitar la gravedad.

 

Caer o no caer, esa es la cuestión

Lo primero que hemos visto es que moverse o no es solo cuestión de la referencia desde la que midamos nuestro movimiento. La protagonista del libro está cayendo porque en la nave hay gravedad, y eso puede conseguirse si la nave, como el coche del ejemplo anterior, se está moviendo aceleradamente (o si está rotando). Pero también podríamos pensar que la persona está quieta y que es la nave la que se está moviendo a su alrededor, acercándose peligrosamente hacia ella. Impedir que el suelo de la nave se estrelle contra la persona es solo cuestión de alterar la velocidad de la nave.

 

Caída_nave

Que la persona caiga en la nave es tan cierto como que la nave acelere contra la persona

 

La ventaja de las naves espaciales es que, a diferencia de la Tierra, existe la posibilidad de controlar su velocidad. Por suerte, la protagonista de la novela tiene un brazalete desde el que puede comunicarse con el ordenador de la nave. En mitad de la caída acelerada (o mientras el suelo de la nave se le acerca peligrosamente, según se mire), cambia la velocidad de la nave hasta igualarla a la suya. De esta forma, nave y persona a la misma velocidad, es como si estuviera en ingravidez, y puede flotar tranquilamente hacia el suelo antes de poner la nave de nuevo en marcha.

Así que si alguna vez caéis por una nave espacial, la gravedad de esa nave se basa en la aceleración inercial, podéis acceder a los controles de la nave, y no os dejáis invadir por el pánico, recordad que os salvé la vida.

 

3 comentarios

  1. Información Bitacoras.com

    Valora en Bitacoras.com:   Lo genial de leer ciencia ficción (o de verla en el cine, para el caso) son los ejemplos ocurrentes que plasman los autores de algún hecho científico. Y además esos ejemplos me dan pie a explicarlos aquí de una forma más am..…

  2. […] nave espacial. Por suerte ya le dediqué una entrada a esto, titulada (de forma muy original): ‘Cómo sobrevivir a una caída libre en una nave espacial’. Ahí podéis leer algunos consejos que os podrían salvar la vida. De […]

  3. […] Cómo sobrevivir a una caída en una nave espacial: Esta es una de esas entradas en la que utilizo al ciencia ficción para enseñar algo de ciencia. […]

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