No es fácil pillar mierda

 

De tanto ver The Wire, a uno se le pega la forma de hablar de la calle (o al menos de alguna esquina o bloque de Baltimore). Pero si hay algo que me guste más que repetir cual chimpancé las tonterías que vea en la tele, eso son las frases con doble sentido. Volved a leer el título. Esta entrada no va a ir sobre comprar droga (lo siento si había algún reportero de Callejeros leyendo esto), sino sobre otra forma mucho más literal de pillar mierda.

Efectivamente, el estilo y la elegancia de este blog a caído bajo mínimos, porque voy a hablar de recoger caca, y en particular la de mi perra (que hasta tiene página en Facebook, por cierto). Y es que quiero escribir sobre un fenómeno muy interesante que sucede con las bolsitas, que están a disposición de cualquiera, y que sirven para tan cívico cometido.

Resulta que, por alguna ley de la economía (o quizás la sociología, o psicología, o de todas a la vez) que seguro existe pero que desconozco el nombre, cuando hay un recurso escaso y se cree que es limitado, aunque no lo sea, las personas se apropian del recurso con más ferocidad que si de él hubiera para todos, por miedo a quedarse sin nada. Y la consecuencia de ello es que, como se temía, el recurso se agota, lo que refuerza la idea de que es solo para los que llegan en el mejor momento.

 

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Dispensador tristemente saqueado

 

Llevado al fascinante campo de la recogida de excrementos, el ejemplo sería como sigue: los que llegan al puestecito de recogida bolsas, casi nunca encuentran, por lo que piensan en el recurso (bolsas) como algo muy escaso. Cuando las encuentran por divina providencia, como si sus vidas dependieran de ello recogen todas las que pueden, privando a la mayoría de la misma experiencia milagrosa, muy parecida al orgasmo, de encontrar una bolsa en el puestecito. Está claro que es eso precisamente lo que provoca la escasez del recurso.

Lo interesante del fenómeno es que no es cierto que el recurso sea tan limitado. Alguien empezó a recoger la bolsas como loco en algún momento, provocando esa sensación de escasez. ¿Y cómo es que, habiendo suficiente para todos, sucedió aquello? La respuesta está en El Ansia, amigos. Ya lo decía Cruz y Raya.

 

¡To’ pa’ mí!¡Avariento!

 

Lo más gracioso del caso es que, paradójicamente, el que hayan menos bolsas disponibles hace que la gente recoja menos las cacas de los perros, lo que hace que el esfuerzo del ayuntamiento en mantener la ciudad limpia sea inútil, pero no por dar bolsas insuficientes, sino por El Ansia Viva de la gente. 

Pero tranquilos, yo tengo la solución. ¿Cuál? Muy fácil, con un exceso exagerado de bolsas de mierda (es decir, bolsas para recoger caca). ¡Que haya bolsas de mierda por todos lados!. Sales de casa, y ahí tienes el dispensador. Vas a un bar, y en lugar de dispensador de servilletas, que esté lleno de bolsas de mierda. Vas a un váter público para cagar, y en lugar de papel… ¡sorpresa! tienes las bolsitas. Todo lleno de bolsas, que parezca que no falten. A ver si así la gente, aburrida de tanta bolsita, coge solo una o dos.

Pero eso no va a pasar, y ahora mismo, creo que es más fácil comprar droga que pillar (literalmente) mierda.

 

 

NOTA: Si alguien más entendido que yo conoce el nombre esa supuesta ley económica (o de lo que sea) que yo digo que tiene que existir por narices, que me ilustre, se lo agradecería.

7 comentarios

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com:   De tanto ver The Wire, a uno se le pega la forma de hablar de la calle (o al menos de alguna esquina o bloque de Baltimore). Pero si hay algo que me guste más que repetir cual chimpancé las tonterías que vea en la tele, eso…..

  2. Jaja, tienes más razón que un santo! Hay gente que ve bolsas en los dispensadores y los vacía por completo, cualquiera diría que son de oro :P

  3. Esa ley existe, claro; se llama “Ley de las Expectativas Autocumplidas” y es la razón de muchas desgracias económicas. Ejemplo: se corre la versión de que puede haber devaluación contra el dólar; si el rumor prende y la gente desarrolla la expectativa de que la moneda se va a devaluar, empieza a comprar dólares para protegerse; si el fenómeno se masifica, la moneda termina efectivamente devaluándose, a pesar de que probablemente no hay en la economía una razón objetiva para ello.
    Se indujo en la gente la expectativa de que encontrará los dispensadores de bolsas vacíos por lo que, cuando encuentra bolsas en ellos, toma todas las bolsas que puede; el resultado: termina cumpliendo su propia expectativa: dispensadores generalmente vacíos.
    Saludos desde México.

    1. Sabía que debía existir algo en la economía que explicara ese efecto. Gracias por la aportación.

  4. Jejejeje!! Que razón tienes!! Yo he vivido tanto la situacion de sacar a la perra y pasar una situacion incomoda sin bolsita como de pisar la mierda de otros!! Todo por culpa del ansia!! Ahora solo me falta ver the wire!! XD

    1. Pues si ves The Wire sabrás como va lo de pillar mierda de la buena…XD

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