Pienso... luego insisto
La asociación ‘Vida y Alma’ de Gavà y el espiritismo como ayuda psicológica
En uno de mis rutinarios, monótonos, y por lo general aburridos paseos con mi perro por la ciudad de Gavà, encontré un cartel con el título y subtítulo: VIDA Y ALMA – ENCUENTRO ESPIRITUAL. No es raro que encuentre publicidad de ese estilo por la calle, y normalmente les presto atención porque no deja de asombrarme la cantidad de rollos ‘New Age’ que uno puede llegar a encontrarse si presta atención. Por lo menos, consiguen hacer que el paseo sea menos aburrido, incluso a veces, por lo extravagante, me hacen gracia. En cambio éste último no me resultó tan gracioso, y seguro que el lector adivinará el porqué después de leerlo (la negrita es mía):
VIDA Y ALMA
CONTACTO ESPIRITUAL
Sesión EspecialContactar con los seres queridos de los asistentes que deseen dicha experiencia. El contacto con los espíritus (familiares desencarnados que viven en otras dimensiones) es conocido por los humanos desde siempre. Muchísimas personas han podido despedirse de otra forma y volver a sentir la esencia del familiar o amigo. Tras la experiencia es más fácil entender, asimilar nuestro propio dolor y sufrimiento para centrarnos en el amor hacia el ser querido, uno mismo y la propia vida.
Tendrás la opción de reencontrarte, una vez más, con tu ser querido.
Sobre el uso de “lo natural” en publicidad alimentaria
Seguro que a muchos os suenan los eslóganes en publicidad alimentaria del tipo: “más natural”, o “100% natural”, o “lo natural es más sano”. No existiría este uso generalizado del término “natural” en tantos anuncios de productos alimenticios si no funcionara para vender más. Y si funciona creo que es por dos motivos:
Primero, porque existe una aversión contra los alimentos producidos de manera industrializada, y la idea de que lo que se obtiene de la naturaleza sin “tratar” es siempre mejor en comparación, o como se suele decir, más natural. Este primer punto también tiene la desagradable consecuencia de convertirse en una bola de nieve que crece inevitablemente: cuanto más se oiga en publicidad (y el los medios en general) que lo natural es mejor que lo artificial, más parecerá una verdad incuestionable. Con el tiempo, parecerá que “natural” y “saludable” son sinónimos, si es que no se lo parece ya a mucha gente.
Esos tratamientos, por llamarlos de alguna forma, que se aplican a los alimentos (entre la recolección de una fruta, por ejemplo, y su venta en el supermercado) parece que hacen perder al producto la naturalidad, y como consecuencia muchos creen que también la salubridad original.

“¡Eureka!… Este es el sabor ‘natural’ que estaba buscando” [Fuente]
El monasterio de ‘Anatema’ y la raíz octava de la unidad
Acabo de empezar Anatema, una novela de ciencia ficción que promete ser de las buenas, y me permitirá escribir más de una entrada como esta en el futuro,seguro. Es una historia bastante compleja, en la que el autor inventa un planeta (Arbre) y una civilización con unos 7.000 años de historia detallada hasta el momento en que comienza la historia del libro. También inventa un vocabulario propio del planeta, lo que hace más difícil aún la lectura al principio, porque tengo que ir consultando el glosario del final continuamente. Por lo que he leído hasta ahora, y como ya se advierte en la introducción, el libro incluye muchas reflexiones filosóficas y de carácter matemático o científico, así que seguro que me queda mucho por disfrutar de sus casi 1.000 páginas que tiene. Pero iré al grano, porque no quería escribir de la novela en si, sino de uno de esos comentarios matemáticos que se mencionan.









